El plan piloto de la jornada continua gana un curso más (y ya van 10)


El debate sobre los horarios escolares levanta pasiones a la comunidad educativa, con puntos de vista enfrentados y cada uno de ellos con argumentos razonables, o sea que no hay ninguna fórmula que pueda dejar todo el mundo satisfecho. Quizá por eso lo mejor es mantener las cosas como están, sobre todo si se acaba de aterrizar en un nuevo cargo. Hoy el Departamento de Educación ha publicado en el DOGC el calendario escolar del curso 2021/22 y no se observa ningún cambio sustancial en cuanto a horarios, a ninguna etapa educativa, a pesar de que hace años que se habla de la necesidad de activar -los, en la línea del Pacto por la Reforma Horaria. El caso más claro es el de los institutos, que podrán mantener el horario compactado, de 8 a 15 horas, muy cuestionado por determinados expertos.

También se mantiene, un año más, el plan piloto de jornada continuada, que se inició el curso 2012/13, en la época de Irene Rigau como consejera de Educación. Y esto, a pesar de que en el orden del Departamento publicada hace un año con el calendario de este curso se decía que ninguna escuela tendría la posibilidad de terminar el horario lectivo antes de las 16h, Si bien al final se añadía una disposición transitoria según la cual los 25 centros de infantil y primaria que hacen la jornada continuada (de 9 a 14 horas, comedor a continuación y ninguna hora lectiva por la tarde) podrían continuar con su horario un curso más. A la orden se anunciaba que sería el último curso, y el mismo se había comunicado verbalmente a las direcciones, según afirman desde la Plataforma Queremos Jornada Continua en Cataluña, pero al final no habrá sido el último. El curso 2021/22 aunque podrán seguir haciendo su horario.

La noticia que hoy se hace oficial ya había llegado a oídos de esta plataforma hace más o menos un mes, según explicó a este diario uno de sus portavoces, David Zafra, padre de dos niñas de P3 y P5, y que se unió a la plataforma hace tres años. «Esto no es ninguna solución, es meter un esparadrapo para acallar las familias y los centros que forman parte de esta prueba piloto, pero no habrá solución hasta que el Departamento no elabore una normativa que permita la libre elección del horario del centro a cada consejo escolar «, explica. «No entendemos -añade- por qué el Departamento está tan cerrado en banda si cada año pide una valoración a estos 25 centros y son muy mayoritariamente positivas, aunque no las haga públicas».

En marzo de 2020, la Plataforma Queremos Jornada Continua presentó una ILP en el Parlamento para pedir este normativa; según explica David Zafra, esta ILP fue inadmitida por deficiencias técnicas y ahora están trabajando con abogados para presentarla de nuevo. Esta plataforma se mantiene muy activa en las redes y en la calle, y en los últimos meses ha convocado movilizaciones en varias localidades. Este mismo sábado 5 a las 12.30h hay una concentración convocada en la Plaza de Santiago.

Los promotores del pacto de la reforma horaria, y otras entidades como la FMRP y la Fundación Bofill, hace tiempo que esgrimen razones de salud y equidad social para pedir que el tiempo del comedor en escuelas e institutos se adelante y se acorte, a fin de converger hacia los estándares horarios europeos que se consideran más saludables (un movimiento que lógicamente va más allá de la escuela y quiere incidir especialmente en las rutinas laborales, comerciales, audiovisuales y de todo orden). Estos grupos consideran que comer a las 14 horas, por un niño que se ha levantado a las 7 u 8 de la mañana, es poco saludable, y temen que una normalización de la jornada continuada pondría en riesgo la pervivencia de muchos comedores escolares, y por tanto perjudicaría especialmente al alumnado más vulnerable, que al menos tiene garantizado una comida saludable al día.

Los defensores de la jornada continuada consideran que este argumento no tiene sentido, porque en las escuelas del plan piloto la mayor parte de alumnos se quedan a comer después del horario lectivo, y que lo que es poco saludable es hacer volver a los estudios los niños después de comer.

Del 13 de septiembre al 22 de junio

El curso escolar 2021-2022 comenzará el 13 de septiembre para las enseñanzas de infantil, primaria, ESO, bachillerato y ciclos formativos de grado medio y grado superior. El calendario también determina que el curso escolar terminará el 22 de junio, salvo en las enseñanzas de régimen especial, que lo harán de acuerdo con su programación académica.

También se establecen las fechas de las evaluaciones extraordinarias de la educación secundaria obligatoria, entre el 17 y el 22 de junio, tras la evaluación final ordinaria. Las actividades de evaluación de los alumnos del segundo curso de bachillerato y del último curso de los ciclos formativos de grado superior tienen que programar en cada centro según las necesidades de inscripción en el entrada de los estudios universitarios.

Las vacaciones de Navidad el próximo curso serán entre el 23 de diciembre y el 7 de enero, ambos incluidos. A Semana Santa las clases se detendrán entre el 11 y el 18 de abril, ambos incluidos. En el marco del calendario, los centros dispondrán de 3 días festivos de libre disposición que se podrán hacer repartidos en los diferentes trimestres y que no pueden coincidir con los de inicio y final de las clases y se deben prever en la programación general del centro.



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